Viciados de Nulidad
Inicio » Secciones fijas » Féminas Viciadas » A propósito del aborto: varones, concepciones y paternajes. (En 1°, 2° y 3° persona).

A propósito del aborto: varones, concepciones y paternajes. (En 1°, 2° y 3° persona).

Un pastorcillo mentiroso juega al periodismo y le sirve un micrófono en bandeja al Señorpresidente para que diga su discursillo «pro vida», alentando el retorno al medioevo catolicón y europeo. Ja, y pensabas que la Vikinga no iba a cantarte cuatro verdades?

Los varones no deberían siquiera opinar acerca del no acuerdo con la realización de abortos. La realización de su práctica desde tiempos ancestrales ha sucedido y sucede más allá de la legalidad o penalización de esas practicas, ya que sobre nuestros cuerpos a lo largo de la historia de la humanidad las mujeres nos hemos practicado abortos.

Con este preámbulo me permito problematizar determinadas cuestiones, a saber:

¿Por qué un varón podría opinar – y aún peor dictaminar- sobre algo que no ocurre en su cuerpo? Esto sucede porque justamente ese varón se siente con el poder, la potestad y el dominio de cuerpos de mujeres. La respuesta fácil acerca de «que quieren ser padres» o » quisieron ser padres» no es viable.

¿Sabés por qué? Porque las mujeres no somos máquinas reproductoras ni meros receptáculos de hijes.
Ser mujer es mucho más que ser madres. Por tanto es nuestra potestad decidir qué hacer con nuestro ser/devenir mujer.

La decisión de interrumpir un embarazo nunca es fácil, es conflictiva y sumamente dolorosa. A lo largo de mi vida acompañé y sostuve -presencialmente y de cabeza- a bastantes mujeres: amigas, compañeras, y a mujeres desde encuadres de acompañamiento personal cuando tuvieron que tomar esas decisiones y llevarlas adelante. Muchas en algún/ algunos momentos de nuestras vidas acompañamos con cuidado, ternura y respeto esas situaciones que son vivenciadas llenas de padecimientos y desgarros, infelicidades y culpas. A mí también en su momento otras mujeres me acompañaron.

Nosotras sabemos, intuímos, nos solidarizamos, tejemos redes, acompañamos conflictos, caídas y paulatinos levantes, en gestiones de emociones que siempre desbordan. Nunca, nunca vi a ninguna feliz en ese tránsito. Nunca nunca me han contado de alguna otra mujer que haya transitado y gestionado esos momentos sin sentirse mal. Y muchas no han podido ni siquiera contar o poner en palabras y lo transitaron en absoluta soledad de redes afectivas.

Y la gama es altísima: Solteras, casadas, en pareja, con distintos niveles educativos, clases sociales, opciones e ideologías políticas, religiosas o ateas. En lugares nefastos, en clínicas pagando petrodólares o, desde que es ley, en una institución médica.

Vuelvo a los varones, vamos a las concepciones. Los he visto y también me han contado: generalmente le huyen al condón.
No se lo quieren poner aduciendo bizarreadas que van desde problemas con la erección con el condón puesto, con «la baja sensibilidad» que les produce, con que » son chicos», » aprietan», o que el momento de ponérselo oficia de «corte» con lo que se venía haciendo.

Muchos muchos pretenden sacárselo o se los sacan en el medio de una penetración cuando nosotras ni nos damos cuenta. Ni te hablo de la cantidad que no se saben colocar bien un condón ( y están rato para lograrlo, se les rompen ahí o en algún momento de la penetración porque no quedaron bien puestos). Ni tampoco de los que no andan con condones encima o con los que hay que negociar y aclarar su uso.

Abundan los métodos anticonceptivos invasivos y con efectos secundarios negativos para el cuerpo de las mujeres, sin embargo, la gran mayoría de los varones no hace carne que la anticoncepción es responsabilidad de ellos también así que de vasectomizarse ni hablamos, a pesar que está muy naturalizado desde hace añares que las mujeres nos atemos o cortemos las trompas de falopio.

El porcentaje de hombres que se vasectomizan es tan minúsculo que produce miedo. ¿Por qué?. Justamente porque lo que subyace es que la anticoncepción es «tema de mujeres» y ocurre sobre el cuerpo de las mujeres. Ahhhh pero sobre el aborto que es sobre el cuerpo de las mujeres sí quieren opinar y tener enjerencia.

Vamos ahora sobre paternajes.
Veo, escucho y trabajo con eso también. Es reiterado tema de conversa con amigas y compañeras. ¿Cuántos ni se enteraron que podrían ser o son padres? ¿ Cuántos se interesan cuando saben que van a ser padres? ¿Cuántos sostienen activamente maternidades en proceso y maternajes? ¿ Cuántos comparten cuidados y responsabilidades a la par y en equidad? ¿Cuántos pasan en tiempo y forma lo que corresponde de pensiones alimenticias? ¿Cuántos tienen tenencias compartidas responsables cuando no están juntes con sus madres?

Podría escribir un libro entero con los pronombres yo, tu, él, ella.

Me encantaría ver historias clínicas de niñes y adolescentes para ver cuántas veces fue un padre y cuántas una madre a llevarles a consulta médica. No es que necesitemos corroborar, las mujeres lo sabemos muy bien, a lo largo de los años de lxs hijes solemos ir nosotras la mayoría de las veces. Lo mismo sucede cuando lxs hijes se enferman. Adivinen ¿quiénes faltan mayormente a sus empleos?.
Si hay un niñe o adolescente sobre el que une docente tenga que comunicar algo, ¿ a quién suelen llamar?, ¿quién suele ir?.
¿Con privades de libertad quiénes en su mayoría van a visitar a sus hijes?. También las madres, estimades.

Hay muchas formas en las que los varones abortan paternidades.
Reitero: me canso de escuchar esas historias, me harto, es un común denominador en conversas de mujeres.

En primera persona les digo: mis hijes pasan 2 fines de semana al mes con el padre y cuesta que cumpla con horarios de retiro. Llegan expresando que no se sintieron atendidos, alimentades con 4 comidas, el niñe pequeño se queja de que no lo bañó, que no se «les prestó atención». Y también pasan con el sr. Padre una noche entre semana cuando no le corresponde llevárseles el finde. Fuera de esos días si algo surge «no son sus días». Hay que recordarle al sr. «Varón Progre Aliado» que maneja un auto 0 km. todos los meses el pago de la limosna de $ 15.000 por sus 3 hijes porque «se le olvida» o » se le pasó»… Y dejamos este cuento por ahí porque imaginen que lo sigue no equilibra la balanza.

He escuchado a varones que se quejan porque » sus hijes tienen piojos y su mamá no se los saca», » porque les va mal en el liceo porque no supervisa la madre sus deberes», » porque comen porquerías» (cuando una infiere que esas madres están todo el día a las corridas y ni tiempo tienen de nada), blasfeman » porque los malcrían y lxs niñes berrinchean» o porque «no les ponen límites», se quejan de falta de «aseo», » uñas largas», » no la llevaron a vacunar», » llovía y la dejó faltar a la escuela»… En fin ya ni quiero recordar esas charlas en las que termino debatiendo horas con seres tan poco empáticos hacia las madres de sus hijes y con total falts de desconocimiento hacia sus responsabilidades.

Claro, también están los que ejercen paternidades responsables, activas y amorosas estén o no junto a sus madres, que se hacen cargo de sostener afectiva y economicamente a sus hijes. Que entienden que ser padre es un rol que conlleva responsabilidades además de divertimento.

A esos varones no les voy a aplaudir ni felicitar ni reconocer estimades: porque hacen lo correcto, lo que debe ser. Todo aquello que implica amar, cuidar, proteger y responsabilizarse de sus crías.

Por último vamos a la casta » superior»: los seres religiosos que desde las alturas y el poder sermonean y dictaminan sentencias de moralidad, ¿ qué podrían opinar aquellos que solo aman una cruz, un hombre torturado y una virgen que concibió sin placer? ¿Qué podrían opinar si jamás supuestamente mantuvieron una relación sexo-afectiva con una mujer? ¿Qué podrían decir aquellos que nos quemaron en la hoguera y nos relegaron y negaron de diversas formas a lo largo de los siglos?
Nada tampoco.

No. No ninguno, ningún varón puede opinar y decidir sobre el cuerpo nuestro. Recuerden: con cada dedo que nos señalan tienen 4 dedos apuntando a uds mismos.

Parece que se olvidan que queremos decidir sobre nuestras vidas, cuerpos y deseos seamos o no madres.

Vikinga

Añadir comentarios

Seguinos en redes

¿Qué te cuesta?
Para vos es un click y a nosotros nos ayudas a crecer.

Nuestro Instagram

Archivos