Ahora sí: terminó la Semana de Turismo. Feliz año para usted. En Uruguay entramos de lleno en el 2026. Desde Viciados, al igual que todos nuestros compatriotas, nos estamos poniendo las pilas para empezar (ahora sí) a introducirnos en el comienzo de lo que viene siendo el inicio de un nuevo año que luego de tres meses y una semana, acaba de comenzar.
Ya llegó el último ciclista y con él, el inicio del año. Terminó ese lapso de tiempo que va entre “La Bajada” y el final de la Vuelta Ciclista del Uruguay. Este período de tiempo es denominado “El Letargo Estival”; un período en el que la gran mayoría de las instituciones públicas y privadas entran en estado de hibernación, esperando para reactivarse de manera completa después de Turismo.
Pablo Correa, un sub 23 que representaba al Club de Veteranos Matadero Pando, fue quien “oficialmente” dio fin al Letargo Estival. De hecho, se llevó el Premio al Esfuerzo, que se otorga de manera simbólica al último ciclista por no haber abandonado la Vuelta. Un premio que, además, define la uruguayés en sí misma: a pulmón y lento pero seguro de darlo todo.
Atrás quedaron bronceadores y reposeras. Ahora comienza de verdad el año uruguayo. Los niños dejan de hacer el repaso del año anterior, las empresas cierran las etapas de análisis, los clubes de fútbol disputan las copas internacionales y las autoridades pasan de las conferencias de balances para dar paso a las inauguraciones de planes.
A esta altura de los acontecimientos, usted muy posiblemente haya vuelto de la oficina (porque en Uruguay todo termina siendo una gran oficina incluso para los que no trabajan en una). Seguramente ya esté añorando estar con las patas en el agua de la costa o estar metido en una carpa en algún camping perdido. Compartimos su sentimiento.
Estamos a 35 semanas para que vuelva La Bajada y por consiguiente, comience el Letargo Estival. No está mal. En el resto del mundo, el año tiene 52 semanas. Y encima este año tiene un plus: es año mundialista. Y ya sabemos que cuando juega Uruguay, corren tres millones. Pero solo corren para estar sentados frente a la tele, mirando los partidos de la Celeste. Así que entre los feriados del calendario, donde la mayoría caen en lunes o viernes y el fervor futbolístico, este año pinta bastante livianito. Qué así sea (y que nada ni nadie lo apure mucho).