Con la firma de Schipani

Luego de que el presidente Yamandú Orsi presentara en el Parlamento su rendición de cuentas anual, varios actores de la oposición se mostraron molestos por su discurso. Algunos optaron por utilizar los informativos; otros, en cambio, se expresaron por las redes sociales. Sin embargo, especial protagonismo tomó una serie de pasacalles anónimos que fueron instalados en la zona de Av. Italia al sur, zona donde la oposición tiene mayor fuerza dentro de Montevideo.

El incidente surgió luego de que se colocaran estos pasacalles. La Intendencia de Montevideo apeló a una normativa de espíritu soviético que prohíbe la instalación de pasacalles políticos fuera del período electoral y los retiró. Entonces, con la fuerza de voluntad de una Corina Machado peleando contra un régimen opresor, el diputado Felipe Schipani puso un pasacalle con la leyenda “El gobierno te mintió” y le puso su firma. Luego, el propio diputado desde sus redes explicó cuáles fueron los motivos para tomar tan valiente y arriesgada decisión. 

Entre vítores y burlas, el diputado encontró una nueva forma de comunicarse con el electorado, ese mismo que en tiempos de votaciones suele denominarse “el soberano”. Fue así que vio en este método, una potente herramienta para expresar su opinión. Entonces, sustituyó el pasacalle con uno nuevo, donde dejó clara su visión acerca de sus apoyos políticos a futuro.

Conocedor de que el apoyo popular lo puede llevar a grandes lugares, Schipani se puso al hombro la primera campaña para que Lacalle Pou sea la nueva incorporación del programa de Marcelo Tinelli, “Bailando por un Sueño”. Algunos aseguran que el diputado se quedó en el tiempo, mientras que otros ya están juntando firmas.

En otras épocas hubiese sido motivo de expulsión de su partido, pero hoy se ve con buenos ojos que un colorado de ley haga campaña por el otrora enemigo Partido Nacional. Hoy, no solo son compañeros de ruta; ahora son besties. Estamos seguros que Schipani extraña los buenos tiempos vividos con Lacalle. Pero se confundió y usó campañas de Lacalle padre.

Luego del discurso de Orsi, donde el presidente hizo fuertes críticas al proceso de compra de las patrullas oceánicas al astillero Cardama, el diputado se tiró encima de la granada. Decidió hacer su declaración política más fuerte y ser él mismo quien diera la cara por el naviero español. En su entorno le dijeron que cuando Lucía Topolansky utilizó esas palabras, no le fue muy bien. A pesar de ello, decidió seguir adelante con su jugado pasacalle. 

Aprovechando que después del discurso de Orsi terminó el Concurso Oficial de Carnaval 2026 en Montevideo, el parlamentario aprovechó para manifestar su gusto por las clásicas murgas de La Unión. En especial, la ganadora de 13 primeros premios asociada al “Cachete” Espert. 

Ya envalentonado, decidió apuntar a uno de sus excorreligionarios coaligantes: el Gral. (R) Guido Manini Ríos. Sobre todo, con su nueva deriva hacia la izquierda, en la que sus diputados apoyan las decisiones del gobierno y donde él mismo fue a firmar el libro de condolencias de la embajada de Irán. 

En este caso, pasó algo bastante extraño. No sabemos si el diputado quiso quedar bien con el sindicato de profesores de Educación Secundaria o si por el contrario, al apelar a un discurso juvenil, lo que buscaba era tirarles un bait para que Fenapes responda. Expertos aseguran que el diputado se confundió de terminología y en vez de atacarlos, les dio un reconocimiento no querido. 

Y ya que estaba, el diputado empezó a opinar sobre otras temáticas. Una con la que llamó la atención fue con un pasacalle acerca del mal momento deportivo que atraviesa el cuadro de sus amores: el Club Nacional de Football. Lo puso después del clásico, pero con el resultado contra Juventud de Las Piedras decidió dejarlo.

Envalentonado con la situación deportiva, el hombre comenzó a pedir jugadores para que integren la selección, de cara al certamen más popular del planeta: La Copa del Mundo de la FIFA. Y demostrando que es un hombre de tolerancia y valores republicanos, propuso a un hombre del tradicional rival para recordarle al director técnico que tiene un buen centrodelantero, con llegada y gol. 

Puestos a pelearse con quien sea y por lo primero que se le ocurra, al parlamentario se le ocurrió la idea de buscar la confrontación con esas cosas donde la gente termina picando. ¿Qué mejor que apostar por esos temas que hacen engranar hasta el más dormido?

Ya desesperado porque alguien le diga algo y no seguir pasando tan desapercibido, el diputado optó por el camino de las declaraciones irreverentes y absurdas, en un nivel que solo puede ser superado por Gustavo Salle. Si con esto nadie le dice algo, este hombre está seco por dentro. 

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