Antes que nada, desde este multimedio singular, queremos agradecerle a usted por preferirnos. Casi con seguridad, Nos esté leyendo mientras utiliza su celular durante un viaje en ómnibus, se distiende de sus labores cotidianas o simplemente defeca. A nosotros no nos importa eso (porque no estamos a su lado). Lo que sí nos interesa es que estas palabras cobren vida, cosa que sucede (sí y solo sí) usted las lee.
Lo que queremos contarle es que Viciados de Nulidad ha vuelto. Usted pensará que somos tontos y que no hubo necesidad de que nadie se lo tuviera que decir porque eso salta a la vista. Pero esto viene a cuento del viejo axioma que indica que “el público se renueva” y casi con seguridad esta sea la primera vez que lee estas páginas. Bueno… Déjenos contarle de qué va la cuestión. Dice el editor que dejemos de darle vueltas al asunto.
Este chiste nació a mediados del 2011, como un blog más de la movida bloguera de aquel entonces. Y entre chiste y chiste, la cosa se fue ampliando. En un momento, llegamos a ser varias personas involucradas. Hasta que vino la pandemia y la broma se cortó. Hoy, varios años más tarde, esta página regresa prácticamente desde cero. Así que comenzaremos de menos a más. Para eso contamos con usted y su buena voluntad de apoyarnos.
Uno de los objetivos de Viciados es hacer lo que más nos gusta, o sea, divertirnos. Si usted se suma, nosotros encantados de la vida. Le dejamos estas páginas abiertas para que las recorra con tranquilidad. De última, como ya le comentamos, nosotros no estamos a su lado y por lo tanto, no sabemos qué vio o qué le parece nuestro contenido. Si así lo desea, nos lo puede hacer saber en la caja de comentarios o en algunas de nuestras vías de comunicación en redes.
Vaya. Siga leyendo más de lo que tenemos para ofrecerle. Pero antes, le dejamos un decálogo con los principios de este multimedio singular. Ojalá podamos compartir las risas, la reflexión y el código. Sea usted bienvenido, bienvenida, bienvenide o como sea que usted quiera que se lo bienvenga.