¿Cuál es el punctum?

La cara está en el centro de la imagen. Serio. Con la mirada al suelo. Los lentes bajo el puente de la nariz. Una remera azul, con la leyenda “Uruguay” y el logo de una marca en el pecho, contra un fondo abstracto en tonos de gris y azul. Esa es la foto que lograron de Marcelo Bielsa, director técnico de la selección uruguaya, en el Media Day. Una actitud que algunos lo toman como provocación y otros, como una forma de mostrar sus principios. Incluso hubo quienes dijeron que era otra de las locuras del técnico. 

Esto disparó los comentarios en redes y la variedad de memes que se puedan hacer con una foto como esta. Bielsa, producto de una foto que le tomaron obligado, se planta en el ojo de una tormenta en la que no tiene intenciones de estar. O tal vez sí. No lo sabemos. 

El gesto del técnico fue algo que tuvo múltiples lecturas. ¿Por qué una foto de un hombre serio y con la mirada puesta en el suelo, genera tanto diálogo en redes y medios de comunicación? Algo tocó en las fibras de hinchas, medios y dirigentes. Sobre todo, cuando el técnico argentino es conocido por sus cuestionamientos a las complacencias del periodismo deportivo, las dinámicas mercantiles en el fútbol y una férrea fe en sus principios. ¿Es un mensaje o un intento de que ahí no haya nada?

El semiólogo Roland Barthes, analizó en su libro La cámara lúcida ese qué sé yo que tienen las imágenes que te dejan pensando. La foto de Bielsa es un clarísimo ejemplo. Llamó tanto la atención, que incluso una periodista le consultó por su actitud. Y la respuesta fue directa: “Me sacaron la foto como me la sacaron, no soy un modelo. Estaba enfrentando a los fotógrafos y esa fue la foto que obtuvieron de mí”.

Barthes le puso nombre a esa sensación tan poderosa que puede generarse en una imagen: eso es el punctum. Para el semiólogo, una imagen nunca se agota en lo que muestra. Y, en concreto, el punctum es ese algo que “pincha”, que impacta en el espectador. No siempre es el punto central. Puede ser algo en el fondo, algo que no cuadra, un detalle menor. Incluso una mirada al suelo. Eso suele abrir más dudas que certezas y, por lo general, el fotógrafo no puede controlarlo. Sucede. Casi como un gol en la hora cuando todo parece que termina en empate.

Entonces, una mirada como esta no es solo un gesto casual. ¿Es desconfianza? ¿Es temor? ¿Es una forma de protesta? ¿Está pensando? ¿Es una muestra de tristeza? Es mucho más que todo eso. Porque el punctum no explica. Es ese juego de conceptos visuales lo que mueve más que cualquier respuesta. Eso se debe a que pueden hacerse múltiples lecturas, pero todas surgen desde el punto de vista personal.

Pero Bielsa fue un paso más allá. Al decir “no soy modelo” y “esa fue la foto que obtuvieron de mí”, se niega a fijar un significado a la propia foto. Eso fortalece mucho más esa ambigüedad que tiene la imagen. Y, paradójicamente, logra un efecto más potente. ¿Es un mártir? ¿Está loco? ¿Quiere llamar la atención? ¿Está podrido de todo? No lo sabemos. Pero él, casi como un filósofo socrático, nos deja preguntas en el éter. Y así, entre meme y meme, cuestionarnos cómo se nos presentan las cosas. O quizás, directamente preguntarnos si lo que no podemos soportar es que una foto no tenga explicación. 

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